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Mostrando entradas de julio, 2018

Oasis de mujer

Las hojas de los arboles caen, las olas del mar rugen con fuerza cada segundo, las rocas defienden su lugar del tiempo. El pasado siempre desprende su olor de nostalgia, llamando a incautos que caen como moscas en su red; el futuro siempre presumiendo, a testigos que se deslumbran con su encanto. Luego entra el presente, que sujeta los hilos del tiempo, como una marioneta recién salido de un árbol, que conduce siempre en el carril correcto de la vida. Así fue que nacieron tus ojos, dulces auroras que alumbraron mi alma y crearon matices que componen tu ser, como notas musicales que dan sentido a una canción. Bendecido yo, que camino entre las curvas de tus labios y tu cuerpo; como un caballero solitario que se topó con tu oasis de mujer.

Viajando en el tiempo

Me vi allí, caminando en ese sendero, sin rumbo, sin un fin; tan solo apreciaba el intenso azul del cielo y la cantidad de historias que me contaban las paredes. Fue un viaje en el tiempo, en donde mis partículas se combinaban con el viento, donde caminando pude apreciar como cada recuerdo se transformaba en pintura. Obras de arte que eran degustadas por mis ojos y llegaban al lugar más olvidado de mi imaginación. Así fue que me convertí en el primer viajero del tiempo, de mis tiempos, donde soy creador de nuevas eras, de nuevos soles.

Camino del olvido

Me acuerdo de la noche anterior, de como tu figura me acompañaba bajo el rayo de la luna. Me acuerdo de ese frió, que acicalaba mis manos, que me cubría como un manto fino. Me acuerdo cuando la luna trazaba nuestro camino, ese camino del olvido, lleno de alegría y nostalgia, lleno de contrastes, de blancos y negros; de vacíos fugaces. Me acuerdo de ese pueblito que visitamos, de sus piedras, de sus castillos repletos de historias pasadas, que perpetúan los momentos, como tus huellas en mi alma.

Misterio

En un día frió, pude sentir el calor más intenso de todos, porque vi tus ojos, tan ardientes como la vela que irradia en la obscuridad. En fracciones pude ver como el tiempo se detuvo, como tu labios lograron impactar en mi alma, como accedieron a lugares inaccesibles. Miré a mi alrededor y vi aquel parque, adornado de bellezas, de hojas y pequeñas tarjetas que me invitaban a descubrir un misterio. El mismo misterio que ocultan tus labios, tus ojos, el misterio de que todo hombre sabio busca revelar: el camino a tu alma.

Entre luz y Obscuridad

Entre luz y obscuridad, entre recuerdos y pesadillas, tuve un fragmento de ti, de tu esencia, de tu pureza. Quise, buscar entre lugares fracturados en el tiempo, piezas de tu piel, de tu olor; que despiertan mis sueños, como el sol en el amanecer. Mi piel solo encontró viejas remembranzas; oxidadas siluetas de lo que una vez fue tu figura, de lo que una vez fue tu sonrisa. En ese instante extrañe tu cafuné, ese arte en tus manos que daban vida a un bosque en llamas, que despertaban los rincones mas obscuros del corazón.

Melancolía

Navegando en el laberinto de tus recuerdos, pude apreciar el mejor instante, el momento más efímero y difuso de todos. Como entrar en un umbral, cuyo destino es incierto, así mismo, accedí a tu recuerdo lleno de melancolía, de risas y de estrellas que adornan lo mas obscuro de la noche. Tu recuerdo es un lúgubre reencuentro con el pasado, es un lienzo vació que muestra en breves esfuerzos, sentimientos que se esfuman, como un fantasma en la soledad. Tu recuerdo es melancolía que alimenta cada neurona, es un boleto directo a la nada de mi ser.

Nubes Rojas

Contemplando la belleza del cielo azul, pude distinguir en breves destellos, lo frágil que es la vida y lo hermosa que llega a ser. En ese instante, desee que las nubes fueran rojas, de un rojo tan intenso, como el tono carmesí que emanan las rosas en el reflejo de la luna. Del rojo carmesí que decora tus labios carnosos, del carmesí que proviene de lo más profundo del mar rojo, Solo así, en medio de la nostalgia que percibo a través de estas hermosas nubes, podre pintar mi corazón de tu rojo carmesí.

Universo

Uno, dos, tres planetas he visto en tu universo, compuesto de estrellas de cristal, de hoyos negros que llevan a otra dimensión. Un lugar cuyo paraje trasciende la imaginación, sus escenarios, me trasladan a tu pensamiento. Todo un universo extraño, inexplorado, que estalla en constantes, como un big bang, como esas burbujas de jabón que flotaban a tu alrededor esa noche de verano. Me dispuse a ser un astronauta, a ser ese explorador decidido a dar contigo, con tu verdad. Solo conociendo lo desconocido, podre dar con la formula correcta...