Fountain

Paseando por las calles de mi ciudad, vislumbre una flor tan hermosa que logró endulzarme con su aroma, a tal punto, de inmortalizar ese momento para siempre, como una fotografía que solo guarda el mejor momento de la vida.

Seguí caminando con una sonrisa en mi rostro, y tropecé con alguien...

Nunca había visto esos ojos tan profundos, que traspasaron los míos como una saeta; sus labios perfeccionaban los detalles de su rostro, cada gesto era una melodía que componía la canción más sincera de todas y su cabello era un mar de fantasías que jugaba con el viento.

Le ayude a levantar y esa persona tomo mi mano, para luego encender mi alma en un fuego eterno.

En ese momento sonreí, y le pregunté ¿cómo te llamas?

Me contesto con una fina sonrisa, soy la chica de la fuente.

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