Retrato obscuro
La noche me invito una vez más a sus brazos, para enseñarme un poema único, diseñado en ascuas de fuego y gotas de agua, que perpetúan la calidad de sus palabras.
Sucumbí ante el encanto de sus labios, tras escuchar, como cada fragmento de su boca traspasaba ferozmente mi escudo fractal, llegando a lo más obscuro e íntimo de mi ser.
Cada una de las letras se estructuraban delante de mí, como un camino ancestral, perfectamente organizado; fue allí donde el hallazgo más importante se dio a conocer.
El retrato obscuro cubierto de soledad, aguardaba mi llegada, como la princesa que espera a un príncipe azul, para desempolvar la veracidad de su contenido y plasmarlo en mi alma como un sello celestial.
Sucumbí ante el encanto de sus labios, tras escuchar, como cada fragmento de su boca traspasaba ferozmente mi escudo fractal, llegando a lo más obscuro e íntimo de mi ser.
Cada una de las letras se estructuraban delante de mí, como un camino ancestral, perfectamente organizado; fue allí donde el hallazgo más importante se dio a conocer.
El retrato obscuro cubierto de soledad, aguardaba mi llegada, como la princesa que espera a un príncipe azul, para desempolvar la veracidad de su contenido y plasmarlo en mi alma como un sello celestial.
Que de en cantada
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