Mi sombra
En tristes primaveras, observe el cielo en un ligero aliento de melancolía, para entender porque las aves no vuelan en invierno o porque las hojas cambian de color cada segundo.
Me encontré solo con el viento y dibuje su sonrisa en mi rostro, para disfrutar de las canciones que fluyen de mi río ancestral.
Mi sombra me robo el aliento en diversos ciclos de tiempo, para ubicarse en lo obscuro de mi pensamiento, sin embargo, solo encontró mi amanecer, una y otra vez.
Asombrado de la persistencia de mi sombra, decidí otorgarle una parte de lo más sombrío de mi corazón, para que complementara su belleza con la mía.

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